Llegó al hospital con 41 semanas de embarazo, cuando la examinaron los médicos quedaron en shock

En marzo de 2017 una mujer, que prefiere no revelar su nombre, llegó a un hospital de Barnaul, una ciudad de la Siberia occidental. La mujer estaba embarazada de 41 semanas, pero no había visitado ningún médico hasta ese momento. 

Lo que los médicos descubrieron entonces, dejó a todo el hospital en shock.

 

El niño no estaba en el útero de la madre, sino en la cavidad abdominal, es lo que se llama un embarazo ectópico, en el que el óvulo fecundado se adhiere a otra parte del cuerpo (como las trompas de Falopio) en lugar de al útero, pero que el embrión se implante en la cavidad abdominal (por fuera de la trompa de Falopio, el ovario, y el ligamento ancho del útero) es muy inusual, Y que el niño sobreviva en este tipo de embarazo, es aún más inusual, se han dado sólo una docena de casos en los que madre e hijo han sobrevivido.

Extraer la placenta conlleva un gran riesgo de que la madre sufra una gran hemorragia.

La operación llevó dos horas, más tiempo que una cesárea normal.

Cuando los médicos pudieron sacar a la niña, ya habían logrado casi un milagro. La niña respiraba, estaba perfecta y pesaba más de 4 kilos.

La orgullosa madre decidió llamarla Verónica, que significa mujer victoriosa.

La madre, que anteriormente dudaba de la efectividad de la medicina, cuenta que si volviese a quedarse embarazada haría todas las revisiones y consultas en el centro médico.

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agosto 4, 2017

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